
Andrea Zondek, presidenta de Fundación Tacal, envió una Carta al Director en El Mostrador en respuesta a la opinión de Julieta Zuñiga sobre la Ley 21.015. En su mensaje, aclara que, aunque la ley no es perfecta, sí ha permitido abrir oportunidades que antes no existían: “antes de esta norma, la puerta estaba cerrada para demasiadas personas”. Asegura que la obligación legal ha empujado a empresas a mirar talentos históricamente excluidos.
Andrea reconoce que algunas organizaciones han buscado atajos, pero advierte que reducir la discusión a esas malas prácticas desconoce avances reales. Sostiene que la inclusión requiere trabajo sostenido y lo describe con precisión: “hay que salir a buscar a las personas, preparar a los equipos, adaptar procesos, convencer a jefaturas, sostener el empleo en el tiempo”. Añade que muchas empresas han pasado de cumplir por obligación a transformar sus prácticas de contratación.
La carta concluye enfatizando que el camino no es retroceder, sino fortalecer la ley mediante mejor supervisión, apoyo y profesionalización de la intermediación laboral. “La Ley 21.015 no es el final del camino. Es un piso que costó años construir”. Su llamado es claro: avanzar sin desmontar lo que ya ha permitido que miles de personas accedan al empleo formal.